Carl-Heinz Krüger y Xabier Calvo Cuéllar, Fragmentos del Ser

Detalle exposición Fragmentos del Ser, Casa del Vino de Tenerife

¿Cuántas obras maestras habrán terminado en un vertedero por pura ignorancia? La historia de esta muestra arranca con un giro digno de guion cinematográfico. Al fallecer uno de los pintores de la presente exposición, sin descendencia directa, toda la producción artística que había desarrollado en Tenerife fue descartada por sus herederos. Las piezas terminaron en la calle, al borde del contenedor de residuos. Fue entonces cuando el azar —o quizá la sensibilidad— intervino: un joven del barrio, atraído por las pinturas abandonadas del que fuera su vecino, decidió salvarlas. Un rescate providencial que hoy nos permite contemplar un legado y recuperar una memoria.

Carl-Heinz Krüger

La obra que el destino se negó a perder

Parte de lo que contemplamos en las paredes de esta colectiva son “piezas supervivientes” que fueron realizadas por Carl-Heinz Krüger en su última etapa de vida. Fue un pintor y arquitecto alemán que desarrolló un lenguaje profundamente vinculado a la abstracción y a la espiritualidad del paisaje. Discípulo del maestro alemán Willi Baumeister, Krüger evolucionó desde una pintura emocional y expresiva hacia una abstracción total donde el color, el gesto y la energía se convierten en protagonistas. Durante sus últimos años residió en Arico, Tenerife, lugar donde su obra alcanzó una madurez influenciada por la luz y el territorio insular.

Carl-Heinz Krüger

Sus pinturas no representan el mundo visible: lo evocan. Sus trazos parecen impulsos directos del subconsciente, movimientos donde la mano actúa antes que el pensamiento. Al observar sus obras de cerca, no vemos únicamente formas o colores; vemos rastros emocionales, fragmentos de memoria y estados mentales suspendidos sobre el lienzo. Quizá por eso resulta aún más conmovedor pensar que estas piezas estuvieron a punto de desaparecer para siempre.

Carl-Heinz Krüger

La geometría de la luz y la materia

La presencia de Xabier Calvo Cuéllar aporta a la muestra un universo muy diferente, aunque igualmente complejo. Con más de cuatro décadas de trayectoria, su trabajo gira en torno al dominio del vidrio y técnicas como la vidriera emplomada, la técnica Tiffany, la vitrofusión o el vidrio en hormigón. Más allá de la técnica, sus composiciones hablan de estructuras en constante tensión.

Frente al gesto libre y emocional de Krüger, Xabier construye imágenes donde líneas, formas y fragmentos parecen buscar un equilibrio imposible. Sus obras transmiten orden y ruptura al mismo tiempo; como sistemas que se intentan organizar sin lograr “consolidarse”.

Xabier Calvo Cuéllar

Dos formas de habitar la abstracción

La exposición Fragmentos del Ser reúne las obras de Carl-Heinz Krüger y Xabier Calvo Cuéllar en una suerte de diálogo visual donde la abstracción se convierte en una forma de explorar la identidad, la emoción y la percepción humana. La fuerza de la colección aparece precisamente en su encuentro. Por un lado, la pintura impulsiva y casi visceral de Krüger. Por otro, las estructuras luminosas y fragmentadas de Xabier Calvo. Entre ambos surge un correlato sobre la identidad contemporánea: un “yo” inestable, múltiple y en permanente transformación. Como decía Pablo Picasso: “El arte es la mentira que nos permite comprender la verdad.”

Carl-Heinz Krüger
Xabier Calvo Cuéllar

Y quizá esa “mentira” sea aquí la abstracción misma. La ausencia de figuras reconocibles obliga al espectador a completar lo que no se ofrece; a proyectarse dentro de la obra y encontrar en ella algo propio. Al final, la exposición no habla únicamente de los artistas. También habla de nosotros: de nuestras propias fracturas, de la memoria, de lo que perdemos y de aquello que, incluso cuando parece destinado a desaparecer, todavía puede ser rescatado. Quizá todos estamos hechos de fragmentos supervivientes.

En una época marcada por lo inmediato y lo fácilmente clasificable, esta muestra propone lo contrario: detenerse, observar y aceptar que el ser humano es una multiplicidad viva. Como afirmaba el filósofo Friedrich Nietzsche: “No hay hechos, solo interpretaciones.” Y precisamente eso es lo que plantea esta exposición: no ofrecer respuestas cerradas, sino abrir espacios para que cada espectador construya su propia lectura.

Xabier Calvo Cuéllar

Fragmentos del Ser no es un montaje de consumo rápido. Es una invitación a regresar, a hacer descubrimientos. A dejar que cada obra dialogue de manera propia con quien la contempla.

Tal vez ahí resida el verdadero valor del relato que nos plantea Hilliger Sascha, curador de la muy original propuesta expositiva que nos ocupa. No solo ofrece a su contemplación unas pinturas que fueron despreciadas, sino que su potencial sinérgico insta a la recuperación de una mirada artística.

Akerlarre, reunión de brujas, Xabier Calvo Cuéllar

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